el hombre discreto



Retengo
            con exquisita paciencia
         los detalles que me
                 definieron.

La mirada inabarcable ante el árbol
Aroma a frío
El perfil de la hierba
Recurrente, La Pesadilla
                                               (el esqueleto abierto,
                                                                       diseccionado,
                                                           de un perro)
Una caricia. Esa en particular.
La primera imagen de mujer desnuda, alumbrada por ella misma.
Mi pelambre miedo.
La caricia automática.
La mirada mordida.
La impaciencia por que me descubrieran.
El cielo nocturno como misterio
El horror a ser descubierto.
El sexo adormecido.
La génesis de esta soledad cañaveral.
La certeza de ser el hombre discreto.
La gramática del abandono.
Mi perdido patio de juegos.
El arrecife postergado del dolor.
La aritmética completa de la renuncia. 
Mi verde ausencia de mí mismo.

Mi cuerpo       andando          andando          andando
Pero yo quieto.


Pero yo quieto.

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